No al fracking. Ni en Cantabria ni en ningún otro lugar

Asamblea contra la fractura hidráulica de Cantabria

La Asamblea Contra la Fractura Hidráulica de Cantabria quiere despedirse

18 de Noviembre, 2019
La Asamblea Contra la Fractura Hidráulica de Cantabria quiere despedirse.

Y lo hace con buen sabor de boca. Por los objetivos alcanzados y, sobre todo, por el empuje de tantísimas personas que lo han hecho posible.

En las cuencas del Nansa, del Saja, del Besaya, del Pas, del Pisueña, del Miera, del Asón y del Agüera, así como en la franja costera oriental, la amenaza del Fracking ha sucumbido. No podemos restarle importancia a factores que escapan a nuestro quehacer, como las fluctuaciones del mercado y los intereses macroeconómicos. Pero tampoco podemos restarle importancia a la determinación y al trabajo cotidiano que, como hormiguitas, ha desarrollado, durante estos años, una impresionante cantidad de personas.

Sin duda, el factor determinante. Cada cual desde sus posibilidades, desde su ámbito de actuación, desde su comarca, desde su pegatina, su asistencia, su boca a boca. Un orgullo y una alegría de movimiento masivo, activo y heterogéneo. Firmes y con una asombrosa disposición a aportar músculo en la pelea. Y juntas, a pesar de ser tan diversas, ganamos el pulso a multinacionales y gobiernos estatales. Sin desviarnos ni un ápice de nuestro objetivo, tan concreto como colosal. Desde una transparencia contundente, una participación abrumadora, una independencia absoluta. La legitimidad incuestionable. Desde esta pequeñita porción de la Tierra, la práctica totalidad de la población cántabra, bien informada y empeñada, ha hecho frente a uno de los lobbies más poderosos.

Así que la razón primordial de esta despedida es, una vez más, dar un merecidísimo reconocimiento a cada persona que empujó. Nuestra tierra, nuestra agua, nuestros montes, nuestro futuro, estamos seguras, también os lo agradecen.
GRACIAS.

En los valles del sur de Cantabria la amenaza no está definitivamente zanjada. El permiso de fracking que los afecta está solo suspendido. Figura administrativa que permitiría a la empresa retomar los trabajos cuando estimase oportuno, sin tener que reiniciar trámites. Una especie de prórroga indefinida. Argumentos sobran para anular definitivamente dicho permiso. En este sentido, quienes ocupan escaños y balconadas mantienen intacta la posibilidad de demostrar, ahora, lo que han venido pregonando años atrás. Pero no es ya nuestro papel. Aun manteniendo una relación cordial, y mostrando siempre disponibilidad al trabajo, hemos preferido siempre mantenernos al margen de aquellos que, además de querer acabar con el fracking, anhelaban alcanzar con ello otros objetivos partidistas.

En este contexto, tras un prudente año de espera, la actividad de la Asamblea Contra la Fractura Hidráulica de Cantabria queda igualmente suspendida. Mantenemos la certeza de que, si las campanas vuelven a tañir a rebato, las gentes de Cantabria volverán a encender los faros de la costa y a picar el dalle para, de nuevo, segar la amenaza.

Fracking No, ni ahora ni nunca.

Mantenemos también la pagina web (fracturahidraulicano.info), como reconocimiento y memoria de lo que se ha bregado. Y, además, por la cantidad de contenidos que pueden resultar aún útiles en otros lugares. Allí haremos llegar los materiales que aún custodiamos.

Fracking No, ni aquí ni en ningún sitio.

Siempre apostamos por la comunicación directa, en primera persona, entre cada habitante, en cada pueblo. Por ello huimos de la dependencia de los medios de comunicación, que primero obviaban el problema, luego lo convirtieron en portada y, finalmente, lo volvieron a olvidar. Así que mantener la web es mantener, también en este sentido, nuestra independencia de estos otros poderes. Nuestra voluntad de dejar la puerta de casa abierta para quien busque hospitalidad.

Somos la gente de a pie. Gracias a las callejas que encachamos juntas, podemos ahora seguir cada una transitándolas en nuestros quehaceres cotidianos. Seguir bebiendo de nuestros manantiales. Mantener la ilusión en las generaciones que llegan. Andurreando playas, valles y collados. De eso se trataba y lo hemos conseguido.

Y tenlo claro: No te olvidaremos.