Nos hacemos eco de un artículo publicado en el diario montañés el pasado 18 de abril sobre la fractura hidráulica en Cantabria. Lo traemos aquí en su versión íntegra por cortesía de su autor.
Estimado lector ¿le gustaría que hicieran un agujero de dos kilómetros de profundidad debajo de su casa? ¿le gustaría que a partir de esa profundidad hicieran una perforación en horizontal de tres kilómetros de longitud? ¿le gustaría que una vez hechos estos agujeros los llenasen con agua tomada del río que pasa al lado de su casa? ¿le gustaría que con ese agua se introdujeran varias decenas de productos químicos cancerígenos, mutagénicos, radioactivos y neurotóxicos? ¿le gustaría que esa mezcla de agua y productos químicos introducida debajo de su casa se pusiera a 600 atmósferas de presión para reventar el subsuelo produciendo un terremoto? ¿le gustaría que una buena parte de esa mezcla de agua y productos químicos se quedasen debajo de su casa para que acabara mezclándose con las aguas subterráneas y al final terminara en el grifo de su casa? ¿le gustaría que el agua y los productos químicos mezclados con ella que se recuperasen del subsuelo fueran a parar a unas balsas a cielo abierto para que contaminaran con productos cancerígenos, mutagénicos, radioactivos y neurotóxicos el aire que Vd. respira? ¿le gustaría que camiones de gran tonelaje estuvieran circulando por delante de su casa las veinticuatro horas del día y los trescientos sesenta y cinco días que tiene el año?
Estoy casi seguro que Vd., estimado lector, no respondería que sí a ninguna de las preguntas anteriores. Pues bien, esto es ni más ni menos lo que el Boletín Oficial de Cantabria en su n° 70 de 11/04/2011 aprueba que se haga en los Valles del Saja y del Nansa, sancionándolo mediante el Decreto 31/11 de 3 de marzo, firmado por la vicepresidenta del Gobierno de Cantabria Sra. Dolores Gorostiaga Saiz (en ausencia del presidente) y el Consejero de Industria Sr. Juan José Sota Verdión.
Hasta el día de la fecha, este proyecto descabellado se ha ido desarrollando con discreción y sigilo, pues con antelación a esta aprobación, desde el año 2008 se ha ido autorizando a realizar lo mismo en los valles del Miera, Pisueña y Pas (permiso LUENA-RD 1772/2010 de 23 de diciembre); Villaverde (permiso USAPAL-RD 58/2008 de 18 de Enero); río Besaya y embalse del Ebro (permiso BEZANA-RD 1781/2009 de 13 de Noviembre) y Valderredible, Valdeprado y Valdeolea o lo que es lo mismo: la cabecera del Ebro (permiso BIGÜENZO- RD 1781/2009 de 13 de Noviembre).
Resumiendo, desde el año 2008, el Ministerio de Industria del Gobierno de España y el Gobierno de Cantabria han concedido la mitad del subsuelo de nuestra comunidad para que sea convenientemente horadado, “terremotizado”, y envenenadas sus aguas; amén de otros subsuelos y zonas en Asturias, Burgos, La Rioja, Álava, Vizcaya y Guipúzcoa; todo ello para extraer el nuevo oro negro, aunque esta vez sea incoloro: el gas.
Si el lector ha llegado hasta aquí, habrá empezado a hacerse preguntas tales como: ¿a quién se ha vendido nuestro subsuelo? ¿por cuánto se ha vendido? ¿qué es lo que se ha vendido? ¿con qué conocimiento se ha vendido la mitad del subsuelo de Cantabria para prácticas de altísimo riesgo para la salud? ¿a quién se ha informado?¿dónde están los sacrosantos informes/evaluaciones de impacto ambiental necesarios hasta para hacer una vivienda unifamiliar?... y un sinfín de preguntas más, que se podrían realizar a quienes han estado al frente del Gobierno de Cantabria.
El resultado de todo este dislate se materializa en el nombre de una de las concesiones aprobadas: la última; de nombre ARQUETU y concedida por el Gobierno de Cantabria.
Tiene guasa la cosa, que vayan a poner al futuro envenenamiento de los valles del Saja y Nansa el nombre del entrañable abuelo mitológico de Cantabria que iba con un arca debajo del brazo, llena de monedas de oro y de plata, para ayudar a los pobres habitantes de esta tierra a ser más inteligentes en sus decisiones.
Por lo que se ve, a quienes seleccionaron la denominación de la concesión como ARQUETU habría que concederles un premio a la incoherencia.
Francia es una gran nación, dueña de una tecnología muy avanzada y con una sensibilidad extraordinaria en el respeto hacia su medio ambiente.
¿Qué ha hecho Francia en relación con lo que se ha autorizado para que se haga en Cantabria? Pues lisa y llanamente PROHIBIRLO bajo penas, que en lo económico son elevadísimas y en lo penal, incluyen cárcel para los que osen agujerear el trocito más pequeño de “La France” mediante técnicas de Fractura Hidráulica, llamada vulgarmente “Fracking”.
En fecha 12/05/11 La Asamblea General Francesa aprobó (287-146) la prohibición de la utilización de técnicas de Fractura Hidráulica “Fracking” en todo el territorio francés, elevando a definitiva dicha prohibición el Senado Francés (176- 151) el pasado 01/07/11. Con esta magnífica decisión, Francia tiene el honor de ser el primer país del mundo que prohíbe tamaña aberración.
Puesto que en España siempre hemos imitado a Francia, en este asunto del “Fracking” no sería nada malo que también la imitásemos en cuanto antes.
Resulta muy curioso que actualmente se esté favoreciendo un acalorado debate acerca de la ubicación del centro Botín.... que si le ponemos más hacia el interior de la bahía o menos.... más hacia delante o más hacia atrás ... que si no vamos a poder ver la bahía desde donde la veíamos siempre... y cosas por el estilo y, sin embargo, de algo que es crucial para el futuro de nuestra salud y la de nuestros descendientes, como es la Fractura hidráulica “Fracking” no se diga ni una sola palabra y los más callados, además, sean nuestros administradores ¿por qué será?
El centro Botín, no deja de ser una iniciativa grandiosa de un señor que quiere dejar una magnífica impronta en su ciudad y que como puede y quiere la llevará a cabo, pero sin hacer daño a nadie ni hipotecando el futuro de nadie.
La Fractura Hidráulica “Fracking” es algo muchísimo más importante que el centro Botín, que afecta a todos, pero ese todos, aglutina a TODOS LOS ESPAÑOLES; pues los venenos que llevan los ríos, envenenan los cauces por donde discurren y los mares donde desembocan. Como estamos en la región del Pico Tres Mares, se deja a la imaginación del lector ¿qué es lo que se puede envenenar desde aquí?...
¡Ah! ¡por cierto! Si algún lector todavía tiene alguna duda, a partir de mañana mismo debería levantarse de su confortable sillón y por su bien, el de sus hijos y el de todos los habitantes de Cantabria y por extensión de España, sería muy congruente decir en voz muy alta a los que nos administran: ¡NO PERMITO EL FRACKING EN MI TIERRA!
Si somos un número suficiente los que nos neguemos a que envenenen Cantabria y de paso a todos los Españoles “por un puñado de Euros”, en muy poco tiempo nuestros administradores darán marcha atrás, porque, sepa estimado lector, que los políticos, a quién más miedo tienen es a los que les podemos botar con nuestro voto.
Santander, 15 de febrero de 2012
Luis Ortiz de Zárate y Vidal
Ingeniero Industrial

